DELE C1 Reading practice test 2
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DELE C1 Reading practice test 2 is a reading paper for the DELE C1 exam. It takes 90 minutes. The PDF has 15 pages and 5 sections. You can download the PDF for free, with no account.
Updated 4 November 2026, Faust Academy team
In this paper
- I Concurso de microvídeos navideños «Luces de barrio»
- La música vuelve a los valles mineros
- Impuestos que se corrigen a sí mismos
- Abrirse paso a codazos
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Inside the paper
Tarea 1
A continuación, leerá el texto de las bases de un concurso de microvídeos navideños. Conteste a las preguntas (1 - 6). Seleccione la opción correcta (a / b / c). Marque las opciones elegidas en la Hoja de respuestas.
I Concurso de microvídeos navideños «Luces de barrio»
La Asociación Cultural El Farolillo convoca la primera edición de este concurso con el fin de abrir un espacio de visibilidad a quienes graban por afición y todavía no han encontrado un lugar donde mostrar su mirada. Buscamos piezas breves que capten cómo se celebra la Navidad en la calle, en el barrio o en el pueblo de cada participante: los preparativos en el mercado, la cola de la churrería, la sobremesa que se alarga en el portal. No interesa tanto la espectacularidad técnica como la capacidad de contar, en pocos segundos, algo verdadero sobre el lugar donde uno vive. Bases: 1.ª Participantes. Podrá concursar cualquier persona mayor de edad residente en España, de forma individual o en grupos de hasta tres miembros. Quedan fuera de la convocatoria quienes acrediten créditos profesionales en producciones audiovisuales, ya sea como directores, operadores de cámara o montadores, así como los miembros de la junta directiva de la asociación y sus familiares directos. 2.ª Obras. Cada participante o grupo podrá presentar un máximo de dos vídeos, con una duración de entre 30 y 90 segundos, títulos y créditos incluidos. Se admitirá cualquier formato, también el vertical propio del teléfono móvil. El plazo de presentación se abre el 2 de noviembre, recién pasado Halloween, y la totalidad de las imágenes deberá haberse rodado a partir del 1 de noviembre del año en curso. Además, quedarán excluidos los trabajos que se hayan difundido previamente en cualquier plataforma o red social, con independencia de quién sea su autor. 3.ª Música y sonido. El jurado tendrá en cuenta de forma favorable las bandas sonoras originales, compuestas o interpretadas por los propios concursantes. Para quienes prefieran no complicarse, la asociación pone a su disposición un catálogo de piezas libres de derechos, cuyo uso es voluntario. Si se opta por música de otros autores, será imprescindible adjuntar la licencia correspondiente o una autorización por escrito del titular de los derechos. 4.ª Inscripción. Los vídeos se enviarán a través del formulario disponible en la página web de la asociación hasta las 23:59 h del 15 de diciembre, junto con una ficha que recoja el título, una breve sinopsis de no más de 50 palabras y el lugar de grabación. Las inscripciones incompletas podrán subsanarse en un plazo de tres días hábiles desde que la organización lo comunique al interesado. 5.ª Selección. Un jurado formado por profesionales del cine, la fotografía y la gestión cultural visionará todas las obras recibidas y escogerá diez finalistas. Estos se publicarán el 20 de diciembre en el canal de la asociación, donde permanecerán abiertos a votación en línea durante una semana. Los votos del público servirán exclusivamente para otorgar el Premio del público; el resto de los galardones será competencia del jurado, que valorará la originalidad, la capacidad narrativa, el retrato del entorno y el cuidado del sonido. 6.ª Premios. Se establecen los siguientes premios: I. Primer premio, dotado con 800 euros. El vídeo ganador se proyectará, además, en la plaza Mayor durante el acto de encendido del alumbrado navideño del próximo año y se difundirá en todos los canales de la asociación. II. Segundo premio, dotado con 400 euros. III. Premio del público, dotado con 300 euros. Las cantidades estarán sujetas a la retención fiscal que corresponda. Los ganadores se darán a conocer en una gala de clausura que se celebrará el 3 de enero en el centro cívico del barrio, y el importe se abonará mediante transferencia bancaria en los 30 días siguientes. El jurado podrá declarar desierto cualquiera de los premios si estima que la calidad de las obras presentadas no alcanza el nivel exigible. 7.ª Derechos. Participar en el concurso implica aceptar estas bases y ceder a la Asociación Cultural El Farolillo, de forma no exclusiva y durante dos años, los derechos de reproducción y comunicación pública de los vídeos, con fines culturales y sin ánimo de lucro. En cualquier difusión figurará siempre el nombre del autor. La autoría y la propiedad de las obras seguirán correspondiendo a sus creadores, que podrán presentarlas en otros certámenes o publicarlas por su cuenta una vez concluido el concurso.
1. Según el texto, el principal propósito del concurso es…
a) dar a conocer a creadores aficionados que retraten cómo se viven las fiestas en su entorno
b) recuperar villancicos tradicionales para difundirlos a través de las redes sociales
c) impulsar la carrera de cineastas que ya cuentan con cierta experiencia profesional
2. El texto explica que las obras presentadas…
a) pueden incluir imágenes de años anteriores siempre que no se hayan publicado
b) se admitirán aunque ya circulen por redes, siempre que sean del propio autor
c) tienen que ser inéditas y haberse grabado durante la presente temporada
3. Sobre la música de los vídeos se indica que…
a) tiene que ser compuesta e interpretada por los propios participantes
b) puede proceder de otros autores si se demuestra que se tiene permiso para utilizarla
c) ha de elegirse entre el catálogo que pone a disposición la organización
4. Según el texto, la votación del público…
a) decide por sí sola el reparto de todos los premios
b) sirve para elegir a los finalistas que después valorará el jurado
c) determina únicamente uno de los galardones
5. En relación con los premios, se señala que…
a) el primero conlleva también la proyección pública del vídeo ganador
b) se abonarán en efectivo a los ganadores en la gala de clausura
c) se concederán todos aunque ningún trabajo alcance la calidad esperada
6. En cuanto a los derechos sobre los vídeos, el texto establece que…
a) pasan a ser propiedad de la asociación organizadora
b) la asociación podrá difundirlos durante un tiempo limitado sin que los autores pierdan la autoría
c) la asociación tendrá que pedir permiso a los autores cada vez que quiera difundirlos
Tarea 2
Lea el siguiente texto del que se han extraído seis párrafos. A continuación, lea los siete fragmentos propuestos (A - G) y decida en qué lugar del texto (7 - 12) hay que colocar cada uno de ellos. HAY UN FRAGMENTO QUE NO TIENE QUE ELEGIR. Marque las opciones elegidas en la Hoja de respuestas.
La música vuelve a los valles mineros
Esta semana arranca en las cuencas mineras asturianas una nueva edición de «Valles de Hulla», un festival de música que durante dos semanas convierte en escenario lugares poco habituales. El concierto inaugural se celebrará el jueves en la casa de aseos de un pozo cerrado, y habrá también recitales en sitios tan dispares como una iglesia románica o la nave de un antiguo taller ferroviario. __(7)__ Ese crecimiento, explica su directora, Lucía Arbesú, no se ha improvisado. Detrás hay un acuerdo con los ayuntamientos de la zona por el que cada concejo decide qué espacios abre al festival y propone, como mínimo, una agrupación propia, ya sea una coral, una banda de gaitas o un grupo de cámara del conservatorio local. __(8)__ La otra cara de la moneda es la proyección hacia fuera. El festival aparece en las páginas culturales de la prensa nacional, y una parte creciente de las entradas la compran personas que nunca habían pisado la comarca. Arbesú lo celebra: «Una buena mezcla de trabajo con la gente de aquí y de capacidad para que se nos vea desde lejos». __(9)__ La directora no esquiva el reproche. Admite que el festival «no puede vivir de espaldas a los bares y las casas de comidas» y explica que los conciertos de tarde terminan ahora antes de la hora de cenar y que quien presente su entrada obtiene descuentos en los locales adheridos. Reconoce, eso sí, que el problema no se resuelve solo con horarios. __(10)__ Esas carencias, paradójicamente, forman parte del atractivo. Los músicos invitados elogian la acústica imprevisible de las naves y la sensación de tocar en un lugar con historia. El público acepta quedarse con el abrigo puesto a cambio de escuchar un cuarteto de cuerda donde antes se cambiaban los mineros al salir del turno. __(11)__ Es lo que expresa Ramón, de 71 años, que bajó a la mina durante tres décadas y este año colabora como voluntario en la casa de aseos de su antiguo pozo: «Antes pasaba por delante y miraba para otro lado. Ahora vengo a abrir la puerta». __(12)__ Mientras tanto, el castillete del pozo vuelve a iluminarse cada noche de festival. La estructura que durante décadas marcó el ritmo de los turnos señala de nuevo, aunque nadie sepa por cuánto tiempo, un lugar al que merece la pena acudir. A De ese reparto se deriva lo que Arbesú considera la seña de identidad del festival: las agrupaciones locales no actúan como teloneras, sino que comparten cartel, horario y caché con las formaciones invitadas. «Aquí nadie sale al escenario para calentar al público», resume. B Queda, con todo, la cuestión de la continuidad. El festival depende en gran medida de subvenciones que se renuevan año a año, y Arbesú admite que cada edición se prepara sin la certeza de que habrá otra. Su apuesta es que, cuantas más voces como la de Ramón se sumen, más difícil les resultará a las administraciones dejar caer el proyecto. C A ello se suma un obstáculo menos visible: la propia naturaleza de los escenarios. Muchos de los edificios industriales que el festival recupera carecen de calefacción, de aseos suficientes o de accesos adaptados, y cada concierto exige instalarlo casi todo desde cero. D No siempre fue tan ambicioso. Su primera edición se redujo a tres conciertos en un único teatro, con un público formado casi por completo por vecinos. Hoy el programa se reparte entre catorce espacios de nueve concejos y atrae a intérpretes de media Europa. E Entre ellos abundan los melómanos que recorren Europa siguiendo a determinados intérpretes y que organizan sus vacaciones en función del cartel. Para muchos, escuchar música de cámara entre los muros de ladrillo de una antigua nave industrial es una experiencia que ningún gran auditorio puede ofrecerles. F No todo el mundo en los valles comparte ese entusiasmo. Varios hosteleros lamentan que buena parte del público forastero llegue en autobús, asista al concierto y regrese a Oviedo o a Gijón sin detenerse siquiera a cenar. A su juicio, el prestigio se queda en la comarca, pero el gasto se marcha con los visitantes. G Para muchos vecinos, sin embargo, lo que está en juego va más allá de la experiencia estética. Quienes trabajaron en esos pozos, o crecieron esperando a que un padre saliera de ellos, ven en cada concierto una manera de que esos edificios dejen de ser ruinas y vuelvan a ser lugares de encuentro.
7. Hueco 7
A) De ese reparto se deriva lo que Arbesú considera la seña de identidad del festival: las agrupaciones locales no actúan como teloneras, sino que comparten cartel, horario y caché con las formaciones invitadas. «Aquí nadie sale al escenario para calentar al público», resume
B) Queda, con todo, la cuestión de la continuidad. El festival depende en gran medida de subvenciones que se renuevan año a año, y Arbesú admite que cada edición se prepara sin la certeza de que habrá otra. Su apuesta es que, cuantas más voces como la de Ramón se sumen, más difícil les resultará a las administraciones dejar caer el proyecto
C) A ello se suma un obstáculo menos visible: la propia naturaleza de los escenarios. Muchos de los edificios industriales que el festival recupera carecen de calefacción, de aseos suficientes o de accesos adaptados, y cada concierto exige instalarlo casi todo desde cero
D) No siempre fue tan ambicioso. Su primera edición se redujo a tres conciertos en un único teatro, con un público formado casi por completo por vecinos. Hoy el programa se reparte entre catorce espacios de nueve concejos y atrae a intérpretes de media Europa
E) Entre ellos abundan los melómanos que recorren Europa siguiendo a determinados intérpretes y que organizan sus vacaciones en función del cartel. Para muchos, escuchar música de cámara entre los muros de ladrillo de una antigua nave industrial es una experiencia que ningún gran auditorio puede ofrecerles
F) No todo el mundo en los valles comparte ese entusiasmo. Varios hosteleros lamentan que buena parte del público forastero llegue en autobús, asista al concierto y regrese a Oviedo o a Gijón sin detenerse siquiera a cenar. A su juicio, el prestigio se queda en la comarca, pero el gasto se marcha con los visitantes
G) Para muchos vecinos, sin embargo, lo que está en juego va más allá de la experiencia estética. Quienes trabajaron en esos pozos, o crecieron esperando a que un padre saliera de ellos, ven en cada concierto una manera de que esos edificios dejen de ser ruinas y vuelvan a ser lugares de encuentro
8. Hueco 8
A) De ese reparto se deriva lo que Arbesú considera la seña de identidad del festival: las agrupaciones locales no actúan como teloneras, sino que comparten cartel, horario y caché con las formaciones invitadas. «Aquí nadie sale al escenario para calentar al público», resume
B) Queda, con todo, la cuestión de la continuidad. El festival depende en gran medida de subvenciones que se renuevan año a año, y Arbesú admite que cada edición se prepara sin la certeza de que habrá otra. Su apuesta es que, cuantas más voces como la de Ramón se sumen, más difícil les resultará a las administraciones dejar caer el proyecto
C) A ello se suma un obstáculo menos visible: la propia naturaleza de los escenarios. Muchos de los edificios industriales que el festival recupera carecen de calefacción, de aseos suficientes o de accesos adaptados, y cada concierto exige instalarlo casi todo desde cero
D) No siempre fue tan ambicioso. Su primera edición se redujo a tres conciertos en un único teatro, con un público formado casi por completo por vecinos. Hoy el programa se reparte entre catorce espacios de nueve concejos y atrae a intérpretes de media Europa
E) Entre ellos abundan los melómanos que recorren Europa siguiendo a determinados intérpretes y que organizan sus vacaciones en función del cartel. Para muchos, escuchar música de cámara entre los muros de ladrillo de una antigua nave industrial es una experiencia que ningún gran auditorio puede ofrecerles
F) No todo el mundo en los valles comparte ese entusiasmo. Varios hosteleros lamentan que buena parte del público forastero llegue en autobús, asista al concierto y regrese a Oviedo o a Gijón sin detenerse siquiera a cenar. A su juicio, el prestigio se queda en la comarca, pero el gasto se marcha con los visitantes
G) Para muchos vecinos, sin embargo, lo que está en juego va más allá de la experiencia estética. Quienes trabajaron en esos pozos, o crecieron esperando a que un padre saliera de ellos, ven en cada concierto una manera de que esos edificios dejen de ser ruinas y vuelvan a ser lugares de encuentro
9. Hueco 9
A) De ese reparto se deriva lo que Arbesú considera la seña de identidad del festival: las agrupaciones locales no actúan como teloneras, sino que comparten cartel, horario y caché con las formaciones invitadas. «Aquí nadie sale al escenario para calentar al público», resume
B) Queda, con todo, la cuestión de la continuidad. El festival depende en gran medida de subvenciones que se renuevan año a año, y Arbesú admite que cada edición se prepara sin la certeza de que habrá otra. Su apuesta es que, cuantas más voces como la de Ramón se sumen, más difícil les resultará a las administraciones dejar caer el proyecto
C) A ello se suma un obstáculo menos visible: la propia naturaleza de los escenarios. Muchos de los edificios industriales que el festival recupera carecen de calefacción, de aseos suficientes o de accesos adaptados, y cada concierto exige instalarlo casi todo desde cero
D) No siempre fue tan ambicioso. Su primera edición se redujo a tres conciertos en un único teatro, con un público formado casi por completo por vecinos. Hoy el programa se reparte entre catorce espacios de nueve concejos y atrae a intérpretes de media Europa
E) Entre ellos abundan los melómanos que recorren Europa siguiendo a determinados intérpretes y que organizan sus vacaciones en función del cartel. Para muchos, escuchar música de cámara entre los muros de ladrillo de una antigua nave industrial es una experiencia que ningún gran auditorio puede ofrecerles
F) No todo el mundo en los valles comparte ese entusiasmo. Varios hosteleros lamentan que buena parte del público forastero llegue en autobús, asista al concierto y regrese a Oviedo o a Gijón sin detenerse siquiera a cenar. A su juicio, el prestigio se queda en la comarca, pero el gasto se marcha con los visitantes
G) Para muchos vecinos, sin embargo, lo que está en juego va más allá de la experiencia estética. Quienes trabajaron en esos pozos, o crecieron esperando a que un padre saliera de ellos, ven en cada concierto una manera de que esos edificios dejen de ser ruinas y vuelvan a ser lugares de encuentro
10. Hueco 10
A) De ese reparto se deriva lo que Arbesú considera la seña de identidad del festival: las agrupaciones locales no actúan como teloneras, sino que comparten cartel, horario y caché con las formaciones invitadas. «Aquí nadie sale al escenario para calentar al público», resume
B) Queda, con todo, la cuestión de la continuidad. El festival depende en gran medida de subvenciones que se renuevan año a año, y Arbesú admite que cada edición se prepara sin la certeza de que habrá otra. Su apuesta es que, cuantas más voces como la de Ramón se sumen, más difícil les resultará a las administraciones dejar caer el proyecto
C) A ello se suma un obstáculo menos visible: la propia naturaleza de los escenarios. Muchos de los edificios industriales que el festival recupera carecen de calefacción, de aseos suficientes o de accesos adaptados, y cada concierto exige instalarlo casi todo desde cero
D) No siempre fue tan ambicioso. Su primera edición se redujo a tres conciertos en un único teatro, con un público formado casi por completo por vecinos. Hoy el programa se reparte entre catorce espacios de nueve concejos y atrae a intérpretes de media Europa
E) Entre ellos abundan los melómanos que recorren Europa siguiendo a determinados intérpretes y que organizan sus vacaciones en función del cartel. Para muchos, escuchar música de cámara entre los muros de ladrillo de una antigua nave industrial es una experiencia que ningún gran auditorio puede ofrecerles
F) No todo el mundo en los valles comparte ese entusiasmo. Varios hosteleros lamentan que buena parte del público forastero llegue en autobús, asista al concierto y regrese a Oviedo o a Gijón sin detenerse siquiera a cenar. A su juicio, el prestigio se queda en la comarca, pero el gasto se marcha con los visitantes
G) Para muchos vecinos, sin embargo, lo que está en juego va más allá de la experiencia estética. Quienes trabajaron en esos pozos, o crecieron esperando a que un padre saliera de ellos, ven en cada concierto una manera de que esos edificios dejen de ser ruinas y vuelvan a ser lugares de encuentro
11. Hueco 11
A) De ese reparto se deriva lo que Arbesú considera la seña de identidad del festival: las agrupaciones locales no actúan como teloneras, sino que comparten cartel, horario y caché con las formaciones invitadas. «Aquí nadie sale al escenario para calentar al público», resume
B) Queda, con todo, la cuestión de la continuidad. El festival depende en gran medida de subvenciones que se renuevan año a año, y Arbesú admite que cada edición se prepara sin la certeza de que habrá otra. Su apuesta es que, cuantas más voces como la de Ramón se sumen, más difícil les resultará a las administraciones dejar caer el proyecto
C) A ello se suma un obstáculo menos visible: la propia naturaleza de los escenarios. Muchos de los edificios industriales que el festival recupera carecen de calefacción, de aseos suficientes o de accesos adaptados, y cada concierto exige instalarlo casi todo desde cero
D) No siempre fue tan ambicioso. Su primera edición se redujo a tres conciertos en un único teatro, con un público formado casi por completo por vecinos. Hoy el programa se reparte entre catorce espacios de nueve concejos y atrae a intérpretes de media Europa
E) Entre ellos abundan los melómanos que recorren Europa siguiendo a determinados intérpretes y que organizan sus vacaciones en función del cartel. Para muchos, escuchar música de cámara entre los muros de ladrillo de una antigua nave industrial es una experiencia que ningún gran auditorio puede ofrecerles
F) No todo el mundo en los valles comparte ese entusiasmo. Varios hosteleros lamentan que buena parte del público forastero llegue en autobús, asista al concierto y regrese a Oviedo o a Gijón sin detenerse siquiera a cenar. A su juicio, el prestigio se queda en la comarca, pero el gasto se marcha con los visitantes
G) Para muchos vecinos, sin embargo, lo que está en juego va más allá de la experiencia estética. Quienes trabajaron en esos pozos, o crecieron esperando a que un padre saliera de ellos, ven en cada concierto una manera de que esos edificios dejen de ser ruinas y vuelvan a ser lugares de encuentro
12. Hueco 12
A) De ese reparto se deriva lo que Arbesú considera la seña de identidad del festival: las agrupaciones locales no actúan como teloneras, sino que comparten cartel, horario y caché con las formaciones invitadas. «Aquí nadie sale al escenario para calentar al público», resume
B) Queda, con todo, la cuestión de la continuidad. El festival depende en gran medida de subvenciones que se renuevan año a año, y Arbesú admite que cada edición se prepara sin la certeza de que habrá otra. Su apuesta es que, cuantas más voces como la de Ramón se sumen, más difícil les resultará a las administraciones dejar caer el proyecto
C) A ello se suma un obstáculo menos visible: la propia naturaleza de los escenarios. Muchos de los edificios industriales que el festival recupera carecen de calefacción, de aseos suficientes o de accesos adaptados, y cada concierto exige instalarlo casi todo desde cero
D) No siempre fue tan ambicioso. Su primera edición se redujo a tres conciertos en un único teatro, con un público formado casi por completo por vecinos. Hoy el programa se reparte entre catorce espacios de nueve concejos y atrae a intérpretes de media Europa
E) Entre ellos abundan los melómanos que recorren Europa siguiendo a determinados intérpretes y que organizan sus vacaciones en función del cartel. Para muchos, escuchar música de cámara entre los muros de ladrillo de una antigua nave industrial es una experiencia que ningún gran auditorio puede ofrecerles
F) No todo el mundo en los valles comparte ese entusiasmo. Varios hosteleros lamentan que buena parte del público forastero llegue en autobús, asista al concierto y regrese a Oviedo o a Gijón sin detenerse siquiera a cenar. A su juicio, el prestigio se queda en la comarca, pero el gasto se marcha con los visitantes
G) Para muchos vecinos, sin embargo, lo que está en juego va más allá de la experiencia estética. Quienes trabajaron en esos pozos, o crecieron esperando a que un padre saliera de ellos, ven en cada concierto una manera de que esos edificios dejen de ser ruinas y vuelvan a ser lugares de encuentro
Tarea 3
Lea el texto y responda a las preguntas (13 - 18). Seleccione la opción correcta (a / b / c). Marque las opciones elegidas en la Hoja de respuestas.
Impuestos que se corrigen a sí mismos
Tomás Echegaray Ruiz Pocos tributos gozan de tan buena prensa como los que gravan el tabaco y las bebidas azucaradas. Economistas de casi todas las escuelas les reconocen lo que en la jerga fiscal se llama un «doble dividendo»: llenan las arcas públicas y, de paso, disuaden de hábitos que acaban saliendo caros al sistema sanitario. El Gobierno presentó su reciente reforma precisamente así, como un equilibrio perfecto entre ambas metas. Sin embargo, un impuesto que logra que se fume o se beba menos va estrechando, año tras año, la base sobre la que se cobra; y uno que recauda mucho y durante mucho tiempo es la prueba de que el consumo apenas se ha movido. Los dos dividendos no se suman sin más: en buena medida, uno se cobra a costa del otro. Que esa tensión no se había pensado lo suficiente quedó claro en cuanto la norma echó a andar. En pocas semanas se rectificó dos veces: primero no estaba claro si los refrescos con edulcorantes entraban en el recargo; después, qué ocurría con el tabaco calentado. Cada aclaración obligaba a cambiar etiquetas, a recalcular precios y a reprogramar las cajas registradoras. Para una gran cadena de distribución fue una molestia más. Para el estanco de barrio o el ultramarinos que ya había hecho el trabajo la primera vez, supuso repetirlo dos veces más, y a su costa. Los clientes, a lo sumo, se encontraron con precios que bailaban de una semana a otra. Tampoco el beneficio sanitario funciona como suele contarse. Los especialistas en fiscalidad coinciden en que el fumador habitual apenas reduce su consumo cuando sube el precio: el impuesto sobre el tabaco recauda, sobre todo, y su efecto preventivo se nota más en los jóvenes que todavía no han empezado. Con las bebidas azucaradas, explican, ocurre algo distinto. Quien toma refrescos a diario sigue tomándolos casi en la misma cantidad; lo que cambia es lo que hay dentro de la lata, porque los fabricantes rebajan el azúcar de sus recetas para quedar por debajo del umbral que activa el recargo. Por cierto, lo recaudado no se destina a programas de prevención: va a la caja común del Estado. Queda la objeción más seria, la de que estos impuestos castigan más a quien menos tiene, porque los hogares modestos dedican a tabaco y refrescos una parte mayor de su renta. Tiene parte de razón, y sería deshonesto negarlo. Ahora bien, de ahí no se deduce que haya que renunciar a gravar ni el tabaco ni el azúcar. Lo sensato sería compensar ese desequilibrio por la vía del gasto, con ayudas pensadas para esas familias, y no llenar la norma de excepciones y tipos reducidos que la vuelven ilegible y, como acabamos de ver, imposible de aplicar sin errores. ¿Cómo se llegó, entonces, al baile de rectificaciones? El Ministerio de Hacienda preparó el texto junto con el de Sanidad, y no partía de cero: impuestos parecidos funcionan desde hace años en varios países europeos. Pero nadie se sentó antes a comprobar qué productos quedaban dentro y cuáles fuera, ni cómo iba a trasladarse cada cambio a una etiqueta o a una caja registradora. Se aprobó la norma y se dejó para después la pregunta de cómo se cumpliría en el mostrador. Un impuesto modesto, anunciado con tiempo y que no cambia cada mes, hace más por la salud y por las cuentas públicas que uno ambicioso que nadie sabe cómo aplicar. Para eso basta con escuchar al sector antes de legislar, dar plazos de adaptación razonables y explicar con transparencia cada paso. El sector tabaquero, por su parte, advierte de que los precios altos empujarán las compras hacia los países vecinos; es su argumento, y habrá que verificarlo. Lo que no admite discusión es que una norma previsible vale más que una brillante en el papel.
13. Respecto al llamado «doble dividendo» de estos impuestos, el autor señala que…
a) sus dos objetivos chocan en parte, porque cuanto más baja el consumo, menos se recauda
b) en la reforma reciente el objetivo recaudatorio ha acabado imponiéndose al sanitario
c) es una idea que ha perdido apoyo entre los especialistas en fiscalidad
14. El texto explica que las sucesivas rectificaciones de la reforma perjudicaron especialmente…
a) a los pequeños comercios que ya habían adaptado precios y sistemas de cobro
b) a los consumidores, que pagaron durante semanas un recargo indebido
c) a las grandes distribuidoras, que tuvieron que reetiquetar todo su surtido
15. De acuerdo con los especialistas citados en el texto, el efecto más beneficioso para la salud del impuesto sobre bebidas azucaradas se debe…
a) a la reducción del consumo entre quienes ya beben estos refrescos a diario
b) al destino de lo recaudado a programas de prevención sanitaria
c) a los cambios que los fabricantes introducen en la composición de sus productos
16. Ante la crítica de que estos impuestos pesan más sobre los hogares con menos ingresos, el autor…
a) cree que el efecto es pasajero, porque esos hogares son los que antes reducen el consumo
b) admite el problema, pero considera que solo debería revisarse el impuesto sobre el tabaco
c) reconoce su fundamento, pero cree que debe compensarse con ayudas dirigidas a esos hogares
17. Según el autor, los errores de la reforma se debieron principalmente a que…
a) se aprobó sin estudiar antes cómo se aplicaría en los comercios
b) en su redacción intervinieron varios ministerios con criterios distintos
c) se tomó como modelo la norma de otros países sin adaptarla a la realidad española
18. Según el texto, en la política fiscal sobre estos productos lo fundamental es…
a) concentrar el recargo en el tabaco, donde el efecto recaudatorio es más seguro
b) anteponer la estabilidad y la previsibilidad de las normas a su ambición
c) coordinar los tipos con los países vecinos para evitar el desvío de compras
Tarea 4
A continuación, tiene seis testimonios (A - F) de personas que hablan de su relación con los llamados «protectores de estómago» y ocho enunciados (19 - 26). Léalos y elija el testimonio que corresponde a cada enunciado. RECUERDE QUE HAY TESTIMONIOS QUE DEBEN SER ELEGIDOS MÁS DE UNA VEZ. Marque las opciones elegidas en la Hoja de respuestas.
A. Marisa
Llevo dieciocho años detrás del mostrador de una farmacia de barrio en Zaragoza y, si tuviera que elegir una expresión para borrarla del vocabulario, sería «protector de estómago». Creo que la palabra «protector» ha hecho más daño que bien: la gente está convencida de que es una coraza que sirve para todo. Se la toman antes de la cerveza del sábado, junto al ibuprofeno, después de una mariscada… y se van tan tranquilos. Lo delicado viene con los clientes de toda la vida, los que se llevan una caja cada mes. Intento sacar el tema con tacto, pero no siempre sale bien: si le digo a alguien que lo comente con su médico, me mira como si le estuviera negando la venta. Algunos incluso se han ido a otra farmacia. Y lo entiendo, en parte: nadie les explicó nunca que aquello tenía fecha de caducidad.
B. Ignacio
Trabajo de cocinero en un restaurante de Valencia y durante años terminé el servicio con un fuego en el pecho que no me dejaba dormir. Mi solución era la de casi todos: una pastilla antes de acostarme y a correr. Un día, por curiosidad, apunté durante dos semanas lo que hacía cada noche. El resultado no tenía misterio: cenaba pasada la medianoche, de pie y a toda prisa, me metía en la cama nada más llegar a casa y, entre servicio y servicio, caían cinco o seis cafés. Empecé a comer algo a las siete, con el resto del equipo, a esperar un par de horas antes de tumbarme y a pasarme a las infusiones por la tarde. En un mes el ardor casi había desaparecido. Entonces entendí que no tenía nada que curar: lo que tenía que cambiar era mi horario de cenas y un par de costumbres más.
C. Lucía
Soy médica de familia en un centro de salud de Badajoz y reconozco que muchos tratamientos con protectores de estómago los mantenemos sin revisarlos. No por desidia. Retirar un fármaco que alguien toma desde hace años requiere explicar, tranquilizar y planificar una reducción poco a poco, y eso no se hace en el pasillo. Y en siete minutos, con un paciente que trae una lista de diez fármacos, sacar el tema de retirar uno es casi imposible. Bastante tenemos con atender lo que le ha traído ese día: la tensión, la rodilla, unos análisis. Desde el año pasado he probado otra cosa: cuando veo uno de estos tratamientos sin motivo claro, cito al paciente otro día solo para hablar de eso, con calma. No siempre logro el hueco, porque la agenda manda, pero cuando lo consigo casi todos acceden a intentarlo.
D. Ramón
Hace unos seis años me operaron de la rodilla y, junto con el antiinflamatorio, me recetaron omeprazol «para proteger el estómago». El antiinflamatorio lo dejé a las pocas semanas; el omeprazol, no. Ya jubilado, mis visitas al médico eran para otras cosas; la receta se renovaba sola cada seis meses y nadie volvió a preguntarme por qué seguía tomándolo. Fue la doctora nueva, la que llegó en primavera, quien me miró por encima de las gafas y me preguntó para qué era. No supe contestarle. Y tengo que ser sincero: no me dolía nada desde hacía años; aquella pastilla era como el paraguas que llevas aunque luzca el sol. Me la tomaba con el café del desayuno y me quedaba tranquilo. Por eso me ha costado tanto plantearme dejarla, aunque sé que no tiene mucho sentido seguir.
E. Begoña
Trabajo en ventas y paso media vida en comidas y cenas con clientes. Hace unos años una compañera me habló de unas pastillas para la acidez y empecé a comprarlas en la farmacia, sin receta, en cajas pequeñas. Siempre llevaba una tira en el bolso, entre el pintalabios y las llaves, y me tomaba una antes de cualquier comida fuerte, casi como quien se toma un caramelo. Si había cochinillo o una cena larga con vino, ni me lo pensaba. Ni siquiera había leído el prospecto. Me di cuenta el día que mi sobrina, que estudia Enfermería, vio la tira en la mesa y me preguntó cuántas me tomaba a la semana. Me dio vergüenza hacer la cuenta. Mirándolo ahora, creo que el problema estaba ahí: como no tenía que pedírselo a ningún médico, nunca lo viví como un medicamento de verdad.
F. Julián
Llevaba casi cuatro años con las pastillas para la acidez cuando decidí que ya estaba bien. Sin consultar a nadie, un lunes dejé de tomarlas, así, sin más, pero a los pocos días el ardor volvió con más fuerza que nunca y pensé que mi estómago ya no sabía funcionar sin ellas. Me sentí atrapado: si las retomaba, era para siempre; si no, no podía ni dormir. Al final fui a ver a mi médica de cabecera, que se rio un poco de mi dramatismo. Me explicó que, cuando se retiran de repente, el estómago reacciona durante un tiempo produciendo más ácido de la cuenta, y que eso pasa. Pactamos ir bajando poco a poco, con algún día sin pastilla en medio, y un antiácido a mano para las noches malas. Tardé un par de meses, pero hoy no tomo nada y estoy perfectamente.
19. Reconoce que siguió tomando el medicamento por pura inercia, sin que nadie comprobara si todavía lo necesitaba.
A) Marisa
B) Ignacio
C) Lucía
D) Ramón
E) Begoña
F) Julián
20. Atribuye a la propia denominación del fármaco que mucha gente lo considere un escudo infalible para el estómago.
A) Marisa
B) Ignacio
C) Lucía
D) Ramón
E) Begoña
F) Julián
21. Al abandonar el tratamiento de golpe sufrió un empeoramiento que le hizo creer, equivocadamente, que ya no podría prescindir de él.
A) Marisa
B) Ignacio
C) Lucía
D) Ramón
E) Begoña
F) Julián
22. Llegó a la conclusión de que sus molestias tenían más que ver con su forma de vivir que con una enfermedad.
A) Marisa
B) Ignacio
C) Lucía
D) Ramón
E) Begoña
F) Julián
23. Admite que lo fácil que resultaba conseguir el producto le restó seriedad a la decisión de tomarlo.
A) Marisa
B) Ignacio
C) Lucía
D) Ramón
E) Begoña
F) Julián
24. Reconoce que el fármaco le proporcionaba, más que alivio, una sensación de seguridad.
A) Marisa
B) Ignacio
C) Lucía
D) Ramón
E) Begoña
F) Julián
25. Considera que replantear estos tratamientos exige un tiempo de consulta del que no siempre dispone.
A) Marisa
B) Ignacio
C) Lucía
D) Ramón
E) Begoña
F) Julián
26. Cuenta que, cuando recomienda acudir al médico, hay clientes que lo interpretan como una negativa a venderles el producto.
A) Marisa
B) Ignacio
C) Lucía
D) Ramón
E) Begoña
F) Julián
Tarea 5
Lea el texto y rellene los huecos (27 - 40) con la opción correcta (a / b / c). Marque las opciones elegidas en la Hoja de respuestas.
Abrirse paso a codazos
En el habla cotidiana se ha hecho habitual la expresión «sociedad de los codazos» para describir un entorno en el que cada cual mira por sí mismo y algunos prosperan __(27)__ los demás, apartando a quien se interponga en su camino. La imagen es elocuente: el codo, tan útil para apoyarse o abrirse hueco en un vagón de metro abarrotado, se convierte en un arma cuando se usa sin medida. No es que la ambición __(28)__ mala en sí misma; querer mejorar es legítimo y, a menudo, motor de progreso. El problema surge cuando se lleva al extremo, porque entonces la competitividad acaba __(29)__ factura a la salud, a las relaciones personales y al clima de los equipos. En el ámbito laboral el fenómeno resulta especialmente visible. __(30)__ se asciende en la jerarquía de una empresa, la presión por destacar crece. Muchos empleados sienten que deben exhibir constantemente más resultados que sus compañeros, __(31)__ explica que el ambiente se enrarezca y que la desconfianza se instale en las oficinas. Todos conocemos a alguien que se empeña __(32)__ demostrar que es imprescindible: interrumpe en las reuniones, se atribuye los méritos ajenos y nunca comparte un dato que pueda dar ventaja a otro. Esa gente se comporta como si la vida __(33)__ una carrera en la que solo uno puede ganar. Frente a ese modelo, hay empresas que __(34)__ la colaboración mediante objetivos compartidos o reconocimientos colectivos, y en ellas la rotación de personal es menor y las ideas, mejores. Sus equipos no compiten entre sí, __(35)__ comparten información y éxitos, conscientes de que el logro de uno beneficia a todos. __(36)__, quien se abre paso a codazos suele quedarse solo: nadie quiere trabajar con quien lo ha pisado. Cambiar esta dinámica, sin embargo, no es sencillo. A muchos trabajadores __(37)__ cuesta admitir que preferirían un entorno menos competitivo, por miedo a parecer poco ambiciosos. Y la situación difícilmente mejorará a no ser que __(38)__ los criterios con los que se deciden los ascensos y las evaluaciones. __(39)__, hay motivos para el optimismo. Cada vez más jóvenes profesionales valoran el buen ambiente de un equipo tanto como el sueldo a la hora de elegir un empleo, y no dudan en marcharse de donde reina la ley del más fuerte. Si esa tendencia se consolida, actitudes así podrían __(40)__ el camino hacia una cultura laboral más cooperativa, en la que los codazos dejen de ser necesarios.
27. Hueco 27
a) a cargo de
b) a cuenta de
c) a costa de
28. Hueco 28
a) es
b) sea
c) será
29. Hueco 29
a) pasando
b) cobrando
c) cargando
30. Hueco 30
a) Puesto que
b) Con tal de que
c) A medida que
31. Hueco 31
a) el que
b) lo que
c) cuyo
32. Hueco 32
a) en
b) a
c) de
33. Hueco 33
a) sea
b) sería
c) fuera
34. Hueco 34
a) merman
b) fomentan
c) acaparan
35. Hueco 35
a) sino que
b) sino
c) sin que
36. Hueco 36
a) A lo largo
b) A la larga
c) De largo
37. Hueco 37
a) los
b) se
c) les
38. Hueco 38
a) cambien
b) cambian
c) cambiarán
39. Hueco 39
a) Por ende
b) Con todo
c) Es decir
40. Hueco 40
a) aplanar
b) alisar
c) allanar
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